
Si va a colocar un calentador de infrarrojos de 1500 W en un baño o en una glorieta, la etiqueta que indica que es “a prueba de agua” no es suficiente. El vapor y la humedad son algo muy peligroso; encuentran la manera de entrar al interior del calentador. Cuando se utiliza tanta potencia, la humedad puede convertir a este aparato en un verdadero riesgo para la seguridad.
Para mantener todo seguro, nos concentramos en dos cosas: mantener la electricidad en su lugar adecuado y evitar que entre agua al interior del calentador.
El aspecto eléctrico Un calentador de 1500 W consume mucha energía. En una habitación húmeda, la humedad puede crear pequeños “puentes” sobre los aislantes, lo que permite que la corriente fluya donde no debería. Por eso no jugamos con los materiales utilizados. Utilizamos cerámicas de alúmina de alta calidad o polímeros reforzados para los soportes de las lámparas. Estos materiales son resistentes.
Pero lo que realmente salva la situación es el sistema de tierra. El chasis del calentador debe estar conectado directamente a un punto de tierra. De esta manera, si algo falla dentro del calentador, la corriente se disipará de inmediato, evitando que el exterior del calentador se convierta en un conducto de corriente eléctrica.
Evitar que entre agua Utilizamos carcasas con clasificación IP44 o IP65. En términos sencillos, significa que las juntas realmente cumplen su función y evitan que las gotas de agua lleguen a los terminales eléctricos. También utilizamos sellos de silicona en los puntos donde los cables entran en el calentador. No deje que nadie le venda juntas de goma baratas; estas se deformarán y agrietarán en cuanto el calentador comience a generar calor, lo que causará fugas de agua.
El problema difícil: Calor vs. Aire Aquí está el problema: si se sella el calentador demasiado bien, este no podrá “respirar”. La calor se quedará atrapado dentro, lo que podría dañar sus componentes. Se trata de encontrar un equilibrio: se necesita un sello que impida la entrada de vapor, pero que al mismo tiempo permita que el aire caliente salga. Por lo general, utilizamos un diseño con “bucles de drenaje” y ventilaciones ocultas. Esto permite que el calentador “respire”, sin permitir que entre humedad.
Asegúrese de utilizar cables resistentes al calor y un interruptor GFCI. Evite usar aislantes baratos o omitir el sistema de tierra; de lo contrario, es solo cuestión de tiempo antes de que todo se dañe.